Skip to main content

Rosimar es, ante todo, una artista. Gracias a su versatilidad y astucia, se desliza fuera de los roles predefinidos con los que el mundo intenta encasillarla. Cantante de música urbana, bailarina, peluquera y Femmequeen en Ballroom, su obra nos ofrece una perspectiva distinta, la suya, invitándonos a mirar el mundo a través de sus ojos, en un ejercicio tan emocionante como estimulante.

Con cada nominación o entrevista, reaparece la misma pregunta: ¿cómo es ser una mujer trans en la música? Una interrogante que le recuerda que su cuerpo es un territorio político. Un territorio en disputa, donde se inscriben luchas y resistencias. Pero Rosimar, con la fuerza de quien ha aprendido que el camino nunca es recto, ni sencillo, ni evidente, afirma: Nosotras también merecemos bailar.

# EP BRUJA

Celeste: Muchas gracias por esta entrevista, Rosimar. Primero, quisiera preguntarte por tu EP Bruja.

Rosimar: Ese EP lo saqué el año pasado. Mi amiga Forever hizo unas visuales, unos lyrics y un video precioso. Todo tiene un símbolo, todo tiene un porqué. Tiene unas fotos preciosas que hicimos para redes sociales que dan a entender por qué el EP se llama así.

Ese EP estuvo guardado en el computador, yo creo, más de un año. Imagínate, si ese EP estuvo guardado hace más de un año, las letras las escribí hace mucho más tiempo. Yo creo que ya son como dos años desde que empecé a escribirlas. Entonces, yo tenía un dolor de cabeza con este EP. Hice ese trabajo para sacarlo. Había trabajado tanto en eso y, ¿no sacarlo? Más allá del tiempo, más allá de si ya no conecto con las letras o con otras cosas, ¿cachai? El arte no es solo de una. Por algo lo estoy sacando, para que la gente también lo pueda tener.

Celeste: Sí, y también me da la impresión de que, si fue escrito hace dos años, hay que respetar a esa Rosimar de hace dos años.

Rosimar: Sí. Al final, yo creo que cuando uno ve a una artista y su historial, siento que es un diario de vida. Entonces, eso es lo interesante: poder enamorarte de la visión de la artista, de su historia, de sus etapas. Y que, a medida que van pasando los años, aunque haya una canción más famosa que otra, poder decir: Oh, pasó por todo esto. Creo que eso es lo interesante. Por ejemplo, la primera canción que saqué no podría escucharla ahora.

Celeste: ¿Y cuándo fue eso?

Rosimar: 2021 o 2022. Imagínate las canciones que yo tenía cuando tenía otro nombre artístico.

# INICIOS DE ROSIMAR

Rosimar: Antes fui ATA-RK. Era una persona no binaria. Tenía letras que tenían que ver con el no binarismo. Y después, cuando dije: No, soy una chica trans asumida, sentí que mi vivencia era muy distinta. Entonces, no podía escribir como antes; necesitaba un cambio de nombre, un cambio de todo. Fue también empezar de cero.

Celeste: ¿Y siempre música urbana, o no?

Rosimar: O sea, me gusta de todo. Siento que el género urbano me gusta porque llegó a mi vida cuando era muy chica y escuchaba mucho reguetón. Pero era porque en mi círculo se escuchaba mucho reguetón. Sin embargo, en ese entonces, yo era más popera. Escuchaba más música de Lady Gaga, Nicki Minaj, Shakira. Me llamaban la atención los videos, el baile, los colores. Versus la música de reguetón de esa época, que en su mayoría hablaba de cosas como el amor y las parejas.

Celeste: Y puros hombres.

Rosimar: Sí. Y de parejas hetero-cis. Yo entendía que mis amigas conectaran más con eso, porque ellas estaban saliendo con su pololo y su pololo les dedicaba la canción de reguetón, ¿cachai? Pero yo, en ese entonces, vivía sola y moría sola. Estaba buscando mi identidad, entonces prefería escuchar música pop, que era de mujeres. Mujeres empoderadas. Mi gusto por la música venía desde el baile, y me gustaba la música que me hiciera mover el cuerpo. Siento que el reguetón tiene eso: te hace bailar. Entonces, siempre que bailaba reguetón, me sentía poderosa, me sentía muy poderosa.

# PREMIOS PULSAR Y LA INDUSTRIA MUSICAL

Celeste: La nominación a los Premios Pulsar fue bien histórica, porque al parecer nunca había pasado que nominaran en esa categoría a una persona trans.

Rosimar: Mira, no estoy para escupir al cielo, pero por lo que yo sabía, nunca habían nominado a una persona trans. Porque esas cosas igual se saben, son muy mediáticas. O sea, yo, por lo menos, no lo había visto.

Cuando fui a los Premios Pulsar, estaba toda la gente famosa: artistas, músicos que yo escuchaba desde chica. Entonces, yo dije: ¿Qué hago acá? Porque, chica, estoy acá y a mí nadie me conoce. Y, de hecho, fue muy lindo porque, cuando estaba en la alfombra roja, todos los fotógrafos estaban sacándole fotos a los más famosos. Pero yo fui tan arreglada… Fui de dorado. La weona no podía brillar más. Dije: Yo voy a brillar. Y ella brilló.

Celeste: Brillaste con todo.

Rosimar: Obviamente llamaba la atención, po. Los fotógrafos dijeron: ¿Quién es ella, tan alta, tan exótica la niña?.

Celeste: ¿Y te gusta eso, Rosi?

Rosimar: Mira, a veces lo sostengo con mucho orgullo. Pero hay veces que una igual está cansada de estar en escena todo el rato. Porque después te das cuenta de que una está en escena todo el día.

El otro día iba caminando en la calle. Necesitaba comprar unas telas. Y yo iba con audífonos. De repente, una señora me mira, y me mira, y me mira. Y yo la miro de vuelta y ella me sonríe. Y yo la miré como con cara de odio. Porque fue como: No soy un chiste. No entiendo de dónde viene esa sonrisa, ¿cachai? Y me había pasado más de una vez.

Yo soy una persona común y corriente, que va a hacer sus cosas.

Celeste: ¿Tú crees que cuesta hacer un nombre, hacer una carrera, ser artista emergente?

Rosimar: Sí, yo creo que son muchas las barreras. Primero, el arte en Chile. Esa es la primera barrera, que Chile es un país que consume mucho arte de afuera. Aunque cada vez ha crecido más la industria del reguetón en Chile.

Pero ahora ahí viene esa otra barrera, que es: ¿Quiénes son los que, de alguna forma, pueden vivir de eso? Y, claro, son hombres.

Celeste: Claro, principalmente.

Rosimar: Principalmente son hombres. Entonces, ahí está esta segunda barrera. Yo, siempre que toco este tema, me da un poco de lata porque genera mucho conflicto.

Pero lo que ha pasado históricamente es que las mujeres nos hemos sentido sin un espacio. Entonces, después de los hombres, sentí que salieron muchas chicas independientes a decir: Bueno, ¿dónde estamos nosotras? Y ha sido bacán porque ahora hay más propuestas femeninas.

Aunque a mí todavía me parece injusto, porque muchas de ellas no tienen los recursos que pudieran llegar a tener los hombres a nivel de calidad. Aunque yo he visto que la gran mayoría de ellas, con tres cosas, hacen algo gigante, ¿cachai? A nivel de propuesta.

Entonces, yo cuando empecé dije: Bueno, si ellas pueden, yo igual puedo.

Rosimar: Pero también me empezó a pasar que te das cuenta de que tú eres una chica trans, por lo que, dentro del eslabón, estás al final.

Y no porque una quiera estar al final desde un lugar victimista, sino porque te das cuenta de que en cualquier evento no hay chicas trans.

Entonces, son muchas barreras.

# MÚSICA Y ACTIVISMO

Celeste: ¿Hay algo político en tu música?

Rosimar: Creo que, por ser trans, la gente asocia que siempre hago política. Hay canciones en las que dije: Yo quiero que esta canción sea política, con mensajes políticos donde las personas digan: Ah, está diciendo esto, está demandando algo, está poniendo algo sobre la mesa. Pero hay otras canciones en que quiero que la gente baile.

Creo que siempre pasa eso en cualquier ámbito donde destaca una chica trans. Los medios escriben: “Primera chica trans en no sé qué” y, al final, la mayoría de las chicas trans que aparecen en esos espacios terminan teniendo que tomar un micrófono y hablar respecto de su transición, de ser trans. No sé si es un deber, pero como no tenemos tantas vitrinas, una termina teniendo que hacer la labor de educar.

Nuestras historias han sido escritas por otras personas que no la viven. Por ejemplo, a mí siempre me dijeron que tenía que tener cuidado con las travestis porque eran violentas. Pero todas las travestis que yo había conocido en mi vida habían sido personas que eran un amor conmigo. Entonces yo dije: A mí me estuvieron mintiendo. Pero después entendí que esas personas, que me dijeron que las travestis eran violentas, no fueron buenas personas con las chicas o personas trans. Porque sí podemos ser personas violentas, y somos personas violentas porque nos violentan todo el tiempo.

Y se genera esta cosa de activismo que, al final, una dice: ¿En qué momento me volví activista? Yo quería hacer canciones y terminé siendo activista. A veces es fuerte porque siento que el lado activista termina agarrando más protagonismo que la música. Entonces digo: ¿Qué pasa si quiero hacer una música que no sea política? ¿Me van a decir que ya no estoy en la lucha?. Pero yo digo: ¡Nosotras también merecemos bailar!. Y, a veces, muchas de esas letras las escribo no tanto para las personas trans, sino para la gente que cuestiona a las personas trans. Pero, para las personas trans que escuchan las letras, yo quiero que la escuchen y se digan a sí mismas: Ay, qué linda, o qué lindo soy, ¿cachai? Cuando le escribo a las personas trans, es para que puedan tener mejor autoestima, que es algo que siento que nos han querido quitar mucho. Ese es mi objetivo.

# DOCUMENTAL ROSIMAR

Celeste: Hiciste un documental. Cuéntame un poco de eso.

Rosimar: O sea, fue algo muy orgánico, en verdad. Fue cuando canté en el 8M, que fue un momento muy icónico. Yo creo que uno de los momentos más icónicos de lo que es mi carrera. Forever con Dani ese día fueron a acompañarme para no estar sola. Dani me peinó, me maquilló. Cocó, otra chica, trajo nuestro vestuario. Forever fue a acompañar con la camarita. Y nunca supimos qué pasó con los registros visuales de ese día. Pasaron muchas cosas. Y, de repente, le chique abre la cámara y se da cuenta de que tenía mucho material. Y fue como: Bueno, este material está increíble. Está como de documental.

Y para todes había sido un momento muy importante, que nos marcó, y queríamos contar la historia. Qué pasó antes, qué pasó después, qué pasó en el momento. Y ahí pasó todo. La idea era hacer un corto, pero después el corto ya no duraba cinco minutos. Duraba diez, después de diez empezó a durar veinte. Y ahí salió.

Celeste: ¿Y por qué para ti es tan icónico participar en el 8M?

Rosimar: Porque creo que fue un momento de por fin tener mucho poder. Siento que mi comunidad es una comunidad tan ocultada. Ver a una chica trans con un micrófono, arriba de un techo, con una masa de gente, era como el momento de reclamar algo. Porque sentía eso. Ya no era una simple entrevista que algunas personas iban a poder ver, sino que acá todo el mundo lo iba a ver. Y, de hecho, me pasó trabajando en la pelu. Una clienta me dice: Tú me haces recordar a una chica que cantó una vez arriba del techo en el 8M. Y en su celular tenía videos míos.

Celeste: ¿Y no sabía que eras tú?

Rosimar: Es que en ese momento tenía el pelo rojo. Entonces yo dije: ¡Wow! Me sentía en un personaje. Como Hannah Montana. Acá estoy haciendo una, y de repente me doy cuenta de que puedo ser otra.

Celeste: ¿Y cómo te recibieron en general en el 8M?

Rosimar: Bacán. Bacán. Yo tenía mucho miedo.

# AUTOGESTIÓN EN LA MÚSICA

Celeste: A nivel de tu marketing, ¿cómo lo haces?

Rosimar: Yo hago todo. Digo: Ya, necesito sacar fotos, así que le pido a una amiga que me saque fotos, ¿cachai? Y yo veo cuándo las publico, qué escribo. Por ejemplo, ahora hay medios que me han compartido, pero yo no le envío nada a nadie. De hecho, me he sentido pésima en esa pega de marketing. Pienso: Soy cantante, activista y, chucha, ahora además hago marketing. Para mí es difícil ser todo.

Celeste: Sí, es complicado.

Rosimar: Y ahí te das cuenta de que la artista no solo es la persona que canta. La artista tiene que hacer muchas cosas. Vestuarios, fotos promocionales, videoclips, visuales. Otra cosa es que, como artista, tengo que sacar música siempre. Porque si dejas de sacar música, te dejan de llamar. Porque si no, es como: Ay, pero ya no sé qué pasó con ella, dejó de hacer música. Por ejemplo, cuando saqué el EP Bruja, pensé: Ya, tengo que sacar música nueva. Y tenía otra canción que estaba lista. Pero dije: ¿Por qué la vas a sacar ahora si recién sacaste el EP y son dos semanas? Deja que el agua se remoje. Que se remoje, que se seque, que se vuelva a mojar. Y, al final, es eso. Es la música, por algo estoy, ¿cachai? Es solo la música. Y, claro, todo lo que viene de más es un regalo, porque acompaña la música.

# LO NUEVO

Celeste: ¿Y qué se viene próximamente?

Rosimar: Lo que se viene ahora, es sanar heridas que me quedaron de muchas experiencias. Puedo escribir canciones rápido, eso no me cuesta, pero quiero enamorarme de las canciones también. Ser una mujer trans es un proceso que nunca para, y en estos momentos se vienen cambios. Seguir rompiéndome en ballroom, que fue la cultura donde me encontré. Estoy tranquila y solo quiero vivir el ahora sin pensar que tengo que entregarle algo a un público.

Pero siempre se van a venir cositas.

# FIN

Entrevista: Celeste Lavín
Editora: Amanda Videla
Fotografía y diseño: Forever
Maquillaje: Malen Pichipil
Styling: Paloma Avendaño